domingo, 14 de marzo de 2010

POCILLOS DE CAFÉ

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Aeropuerto de Ezeiza, 9:30 AM, dos pocillos de café mudos testigos de nuestra espera... afuera la vida transcurría indiferente, un sorbo de café que con sus labios, comparte mi soledad, y acaricia mi recuerdo, gente que viene y va, aviones trayendo y llevando sueños y allí con sus ojos anclados en los míos, esta ese niño tierno, con sus interrogantes y la palabra quieta, haciendo un repaso en su memoria de los días ya idos, tal vez sintiendo la adolescencia en su otoño y de esos sueños forjados con el añil de sus ojos, tal ves presintiendo mis preguntas calladas, ¿tal vez porque no?... descubriendo una vida que sorprendida me amara...

Un segundo sorbo de café nos sorprendió hablando de trivialidades, intentando olvidar una despedida, poniendo una nota de color al momento, he sentido como sus ojos me besan en mi mente, he alimentado una añoranza que apremiante presienta el cobijo de su candor y el aliño de su beso, se sucedían las imágenes del escenario que nos cobijó, pleno de fragancias, de geranios, rosas y claveles, con mariposas multicolores habitando mi vientre.... hay amor, ¿cómo decirte, que ya te extraño, si aún no has partido? ¿Cómo decirte que te quedes conmigo, sin que te sientas obligado? ¿Cómo decirte que esta lluvia, son las lágrimas que estoy conteniendo? ¿Cómo decirte que hablo de trivialidades, para olvidar que en minutos desplegaras tus alas? ¿Cómo decirte que en este otoño de mi vida, estoy sintiendo lo que por años anhelé? ¿Cómo decirte que gaste mi vida buscando este amor?.....

No amor, no diré nada, haré silencio para no dejar escapar mis lágrimas, sé que no siempre es posible tenerte a mi lado, dejaré que las manecillas del tiempo sigan marcando el compás de las horas... ¡Ay amor!...!Cómo decirte que quiero decirte!, que te quiero y esconder tu cara entre mis manos, mirándote a los ojos, no decirte nada y que lo sepas todo, no decirte todo y que nada sepas, pues me dejas el beso de tu beso y la caricia que antes postergada hoy ha sido mía...

Esos momentos convertidos en horas que se escurrieron con la celeridad, del agua entre los dedos. horas doradas que refrescaron la memoria de mi pasada juventud de otoño enamorada...

¿Cuántos días fueron, diez, doce, quince?, que más da, si tengo en toda la extensión mi cuerpo, tatuada tu piel morena, vas a poblar mis sueños, porque eres todo lo que mi sueño, sueña, pues cuando más profundo sueño mas mi sueño, sueña y soy así un sueño que desde siempre te sueña algo nos llama la atención y reímos, quitándome del río de pensamientos, tomando conciencia que habíamos terminado el café, ya no quedaban excusas, ni tiempo, comenzaba a sentir un vacío profundo y alado, como si estuviese en el fondo de las aguas plateadas de los ríos de mi conciencia, casi a punto de llorar, mis pasos vacilantes me llevaron por senderos agónicos, que terminaron con la ultima mirada a los pocillos de café.... la tierra comenzaba abrirse bajo mis pies, las estrellas que iluminaron nuestros días comenzaban a apagarse, mientras el cielo gris continuaba su llanto....

Tomados de la mano y en silencio transitamos los últimos metros que nos separarían, sintiéndome tuya y sintiéndole tan mío, nos miramos largamente, fundiéndonos en un abrazo, en una ceremonia sin amigos, sin testigos, ni promesas, solo las lágrimas poblando nuestros ojos.

Destellos de luz, miradas que se encuentran, caricias tallando la ternura, labios que se rozan encendiendo nuestras pieles, deseando dejar gravados en la memoria la intensidad de un beso, silenciosos te quiero en las miradas, y en nuestros ojos asomando el rocío. Instante supremo de dulzura y entrega, sin preanunciar la despedida, nos besamos en sentido beso.

Junto a su cuerpo totalmente entregado al mío, junto a sus hombros tersos donde nacen las rutas de su abrazo, donde nacen su voz y sus miradas, claras y remotas, sentí de pronto el infinito vacío de su ausencia.... como si todos estos años que me faltan, como una planta trepadora que se coge del viento, he sentido que llegas o que regresas en cada contacto y ávidamente rasgo todos los días un mensaje que nada contiene, sino una fecha 26 de febrero....

Y su nombre se agranda y vibra cada vez más profundamente porque su voz ha sido para mi oído, porque cegó mis ojos cuando amo los míos, porque hubiese querido traerlos con los míos y ese labio que de gentil ruego surcara el tiempo prendiese eternamente el fuego en mi corpiño, que esa mano que amorosa se esconde en mi seno se quedara entre mi ropaje de sueño... ves amor que no te has ido... Ves que estas conmigo... ¿Me ves?.... Soy yo el ángel que soñó contigo...

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